jueves, 5 de julio de 2012

Intervención Psicosocial comunitaria en Santa Martha

De acuerdo a la perspectiva teórica y metodológica de la Investigación Acción Participativa (IAP), trazamos las preguntas, objetivos y metodología de la investigación. Desde ésta perspectiva, las preguntas y objetivos de investigación han sido redefinidas y ajustadas por la comunidad de Santa Martha Acatitla. En este sentido, las formulaciones que aquí se presentan, deben verse como una propuesta del investigador, pero discutidas con la comunidad.


Pregunta general

¿Cómo está determinada la construcción de sentido de comunidad por los elementos etnoculturales en Santa Martha Acatitla, dentro del contexto de expansión de políticas neoliberales?

A través del trabajo se ha logrado identificar que los elementos etnoculturales de mayor reelevancia en Santa Martha, son: los carnavales, fiestas patronales, peregrinaciones, mayordomía, comidas, faenas, raíces del pueblo, comunalidad, temazcales y velaciones. Destaca además, la problematización que se ha generado sobre cómo han incidido las políticas neoliberales en sus tradiciones y su construcción de sentido de comunidad.

En esta línea, la labor llevada a cabo se enfocó a una tarea de problematización con la comunidad. El trabajo se realiza mediante sesiones semanales de 2:30 min. aproximadamente, en las cuales, se integra a la comunidad mediante actividades lúdicas y creativas para que participen todos los asistentes y se cumplan los objetivos específicos de cada una de las sesiones. 

Se ha logrado analizar críticamente la realidad social mediante la problematización y la reflexión suscitada en las sesiones; con especial acento en conocer cómo es que el sentido psicológico de comunidad se construye en el pueblo originario de Santa Martha Acatitla a través de sus prácticas etnoculturales.



Pueblos Originarios

Sentido de Comunidad



Sin duda uno de los cuestionamientos que emergen desde el inicio del campo de la psicología social comunitaria, es preguntarse sobre la construcción de sentido de comunidad. Podría decirse que en este campo de conocimiento, uno de los puntos nodales del desarrollo teórico-conceptual como del metodológico, lo han constituido los estudios que ofrecen una aproximación al denominado “sentido de comunidad” introducido por Seymour B. Sarason en 1974.

Empero, el cambio de paradigma y de los constructos epistémicos para estudiar el sentido de comunidad se han venido trasformando a medida que se presentan cambios sociales, económicos y políticos en el mundo. Es decir, los presupuestos epistemológicos y con ellos, los enfoques teóricos del sentido de comunidad, están relacionados con los cambios del sistema mundo y las propuestas alternativas para impensar (Wallerstein, 1988) los problemas sociales que emergen en él y su forma de abordarlos en diversos contextos.

En efecto, han surgido nuevas aproximaciones de la noción de “sentido de comunidad”. En este sentido, se considera relevante debatir en la actualidad sobre los referentes metodológicos y teórico-conceptuales de la construcción de sentido de comunidad; en un mundo cambiante donde las comunidades son diversas por su composición étnica, cultural, social, política y económica. En estos nuevos espacios, se controvierte sobre el supuesto deterioro del sentido comunitario en las últimas décadas, desde el pensamiento norteamericano (Putman, 2003). A su vez, surgen planteamientos antagónicos como el de Maya Jariego (2002), quien desde un pensamiento eurocéntrico considera, no el deterioro del sentido de comunidad, sino un cambio de las formas de participación, caracterizadas por el proceso de individualización y la aparición de comunidades personales. Por otro lado, el pensamiento latinoamericano, alude a la emergencia en la región del desarrollo de un sentido de apego a la comunidad llamado “sentido de comunidad”, el cual se construye históricamente (Montero, 2003).

Celebración por cambio de mayordomía,
en el atrio de la iglesia de Santa Martha Acatitla 
Desde esta panorámica de pensamientos divergentes, es necesario preguntarse sobre la metodología idónea para llegar a aproximarse a la construcción de sentido de comunidad en comunidades con contextos históricos sociales específicos. Al respecto, el abordaje metodológico en las investigaciones de corte empírico desarrolladas en Europa y Norteamérica sobre la construcción de sentido de comunidad, se ha distinguido por utilizar el análisis de redes sociales, entre otros, la utilización instrumentos para evaluar el sentido de comunidad como lo es el Cuestionario de Sentido de Comunidad de Schwetzer, Rosenbaum, Campos Gardi (2002), con él se mide conexión, participación, pertenencia, apoyo social, potenciación (empowerment), seguridad y participación. Para evaluar el sentido de comunidad en relación al contexto se opta por utilizar la Encuesta de Evaluación Comunitaria, Jakes S. y Shanon, Lisa C., (2002); los indicadores que se miden en este cuestionario son: el capital humano, empowerment, factores sociales, factores físicos, factores económicos, autoeficacia, motivación, apoyo local percibido, participación comunitaria y participación individual. En el caso específico de la utilización del análisis de redes se sustenta en que “permite determinar de forma realista las propiedades estructurales de los sistemas comunitarios, así como sus relaciones con el exterior”.

Es necesario repensar estos métodos e instrumentos desde México y nuestra América, pues, si bien este abordaje permite comprender la estructura de la comunidad y su red dotada de sentido, deja de lado las construcciones subjetivas de la diversidad étnica y cultural que pueblan nuestros mundos.

Ciertamente, las subjetividades etnoculturales permean a las comunidades de México y América Latina, de tal forma que las construcciones de mundo, de cómo comportarse en él, y aún, de cómo construir sentido en comunidad van a estar transversalmente influenciadas por la cultura y el elemento étnico en este espacio geográfico. (Stavenhaguen, 2000; Díaz Polanco, 1991).

De acuerdo con la propuesta de Darcy Ribeiro (1992) en México y América Latina existen tres raíces etnoculturales, se refiere a la indoamericana, la africana subsahariana y la europea. Así, la construcción de sentido de comunidad en nuestra América estará influenciada por las herencias etnoculturales de lo indígena, lo afro y lo europeo. De igual forma, los diferentes grupos étnicos, entre ellos indígenas y personas de raigambre indígena que conforman hoy día pueblos originarios en complejos urbanos de la región, dotaran de significados, significaciones y sentido de comunidad, a partir de sus sistemas de creencias y cosmovisión.

Así, la existencia de comunidades originarias o los llamados “pueblos originarios” oprimidos y marginados, que habitan espacios urbanos, especialmente en la Ciudad de México durante la última década, requieren de ser investigados a través de una metodología idónea. (Portal Ariosa, 2011; Álvarez Enríquez, 2007). Por ello, se considera relevante revisar las propuestas metodológicas de un pensamiento europeo y norteamericano para impensarlo desde nuestra realidad. Para el caso, sería pertinente utilizar la Investigación Acción Participativa (IAP), en tanto promueve el rescate del conocimiento construido socialmente por los pueblos originarios como lo es Santa Martha Acatitla, Iztapalapa, sobre su sentido de comunidad y, a través de la acción social, coadyuvar a la movilización de los lazos emocionales compartidos, a la participación activa de sus miembros en pos de la integración y de la reivindicación de la organización comunal. Además, con este método se persigue el cambio social generado desde las mismas comunidades para lograr mejorar sus condiciones de vida y hacer frente a las políticas neoliberales que estratégicamente buscan desintegrarlas.  

Al respecto, la influencia del modelo neoliberal y, con ello, los cambios económicos externos que permean las políticas económicas obligando a ajustar la economía nacional de México y de los países de nuestra América, ha producido en la última década, aumento de los niveles de pobreza, de la marginación social de grupos étnicos vulnerables, desempleo y delincuencia. La tensión de fuerzas sociales al interior del Estado nacional mexicano en medio de esta problemática económica y sociopolítica, genera fractura del tejido social y de las formas de organización comunitaria, entre ellas, produce fisuras en muchas comunidades conformadas por indígenas y no indígenas que habitan espacios urbanos en la Ciudad de México. Si bien en México los proyectos macroeconómicos neoliberales han generado disgregación, pérdida de pertenencia y de los valores compartidos en los pueblos originarios, alternado así el sentido de comunidad. A la vez, coexisten en el tejido social formas de resistencia de la identidad comunitaria y del sentido de comunidad construido históricamente por sus miembros. Muestra de esto, es que a pesar de la dominación neoimperial del capitalismo globalizado y de lo que pasa en nuestra América con los pueblos indígenas, los sistemas comunales de organización indígena y su sentido de comunidad se conservan en el espacio urbano por medio del rescate de valores de raigambre en la cosmovisión mesoamericana. (Lombardo y Nalda, 2010; Medina, 2000; Broda, 2009)

Para poder comprender estos sucesos que surgen en comunidades abiertas, los referentes teóricos metodológicos de las investigaciones realizadas sobre la construcción de sentido de comunidad hasta la actualidad, resultan ser insuficientes. Pues, si se revisa la literatura producida sobre el sentido de comunidad se encuentra que hay un gran vacío en estos estudios, ya que no permiten develar la relación que existe entre la construcción de sentido de comunidad (específicamente, en pueblos originarios) y los elementos etnoculturales que le caracterizan. De igual forma, este agregado de investigaciones y teorías, no permite dar razón de un conocimiento crítico construido en y desde la comunidad, en aras de lograr un cambio de su situación de pueblos oprimidos y marginados.

El hecho escueto es que si se realiza un apretado recorrido a través de alguno de los más destacados exponentes de la psicología comunitaria, sobre este tema, lo podremos constatar a través del devenir histórico de los trabajos de autores como Seymour B. Sarason, McMillan y Chavis, María Isabel Hombrados y Juan M. Domínguez Fuentes, entre otros.

En este sentido, podríamos decir que la definición de sentido de comunidad, los elementos que la componen, así como los diversos métodos utilizados para conocer la forma en que es construido en diversos contextos sociales, adolecen de una reflexión sobre los elementos etnoculturales que determinan y posibilitan la construcción del sentido de comunidad.

Comida en honor al señor de Tlanepantla, Morelos.
Calle Venustiano Carranza, Santa Martha Acatitla.
Además, en el plano de lo social, los problemas que adolecen los pueblos originarios requieren de nuevas intervenciones psicosocial y lecturas conceptuales, en la medida en que el mundo globalizado introduce por el neoliberalismo el asalto del sentido de comunidad y las formas de organización comunitaria originarias. Es decir, el sistema capitalista de la mano de políticas neoliberales ha doblegado, la capacidad de la gente para moldear su propio futuro tan eficazmente como ha desenraizado las estructuras comunitarias indígenas urbanas y por ende ha quebrantado, en algunos aspectos, el sentido de comunidad construido en ellas.

Una investigación que trate de desentrañar este sistema que oprime y niega el sentido construido en comunidad, debe apelar a rescatar en sus integrantes un sentido crítico de su situación para lograr un cambio social que, contrarreste los intereses neoimperialistas como modelo invasor que devalúa y suprime los modos tradicionales de la vida en pueblos originarios con raigambre mesoamericano.

De igual forma, es necesario rescartar la voz y la acción de la comunidad, pues, hasta el momento, los enfoques metodológicos para el estudio de esta problemática adolecen de un acercamiento certero. Al revisar la literatura al respecto, se identifica que la mayoría de investigaciones sobre sentido de comunidad se desarrollan en barrios, sin describir las características étnicas y culturales de los integrantes que los conforman y mucho menos, buscan construir conocimiento reflexivo para que las comunidades pasen de asumir un papel pasivo a una activo en la investigación y luchen por la transformación social que ellas necesitan. Es así como se sustenta la pertinencia de nustra investicación y focalizamos nuestro objeto de estudio.

¿Por qué lo hacemos?

Comida con motivo al cambio de mayordomía de la imagen de Santa Martha.

El componente principal que sustenta la pluri y multiculturalidad de la nación mexicana, es el mosaico de riqueza y diversidad de sus grupos indígenas originarios y afrodescendinetes. Aludir a esta riqueza étnica, es hacer referencia al perfil del México actual; es decir, el de un México indígena y pluricultural. (Navarro Gama, 2005).

Empero, hablar de pueblos originarios nos remite a pensar en algo que es ajeno y distante a la Ciudad de México, y que para conocerlos debemos salir de la urbe; sin embargo, no hay que perder de vista que dentro de la zona metropolitana existen pueblos originarios y barrios que mantienen vigentes costumbres, tradiciones y prácticas ancestrales, lo cual, les permite mantenerse unidos y sentirse parte de un grupo más amplio que genera una identidad y sentido de comunidad como pueblos de raigambre mesoamericano.

La idea de mantener vigentes estas prácticas socioculturales ancestrales en los pueblos originarios, debe ser analizada a la luz de un contexto de expansión de políticas neoliberales, las cuales irrumpen el tejido social de estas comunidades. Es por ello que resulta importante girar la mirada para hacer visible y dar voz, a estos pueblos que siguen manteniendo prácticas comunitarias enraizada en el mundo prehispánico, trasmitidas de generación en generación, a pesar del proyecto capitalista que busca desaparecerlas.

Carteles que hacen referencia a la
celebración del carnaval.
Así, el propósito de esta investigación es analizar críticamente cómo está determina la construcción del sentido de comunidad por las prácticas etnoculturales del pueblo originario de Santa Martha Acatitla, ubicado en la delegación Iztapalapa, Distrito Federal (D.F), en un contexto de expansión de políticas neoliberales.

Aunque diversas ciencias de carácter social han realizado trabajos cualitativos y nos han brindado un amplio panorama de las prácticas etnoculturales en Santa Martha Acatitla, poco se ha dicho sobre el sentido de comunidad de este pueblo. Es aquí donde la psicología social comunitaria nos brinda herramientas teóricas y conceptuales que nos permiten cuestionar la construcción de sentido de comunidad en Santa Martha Acatitla, como un proceso donde se hace presente la pertenencia, la influencia de cada uno de los miembros, la necesidad de resolver problemas de forma conjunta, la detección de necesidades compartidas y la existencia de lazos emocionales generados a partir de sus prácticas etnoculturales.

Al respecto, Seymour B. Sarason, menciona en 1974 que el sentido de comunidad es pertenecer a una colectividad mayor, donde pese a las diferencias, los conflictos deban ser resueltos de forma que no se destruya el sentido psicológico de comunidad; es decir, un sentido en donde exista una estructura de relaciones que se fortalezcan y que no se diluya en sentimientos de soledad. 

En el caso de Santa Martha Acatitla, el sentido de comunidad está ligado a la realización de faenas para la celebración de las fiestas patronales y carnavales. La faena es un trabajo comunitario que no tiene remuneración económica, sino, que busca el bienestar de los integrantes de pueblo por medio de la concreción de la fiestas y carnavales. Esta participación comunitaria es fomentada por la mayordomía, la cual actúa como un núcleo de organización y liderazgo, reafirmando el sentido de comunidad del pueblo. Así, la organización comunitaria hace que el sentido de comunidad se construya en relación a sus prácticas culturales y a los valores que identifican al pueblo originario.


Cuadrilla en Santa Martha Acatitla


Sin embargo, más alla de mostrar la relación entre el sentido de comunidad y las prácticas etnicoculturales en Santa Martha Acatitla, el por qué lo hacemos, nos refiere a la concreción de un trabajo colectivo entre la comunidad y los psicólogos participantes, para evidenciar la realidad de un sistema capitalista que oprime y niega las prácticas etnoculturales de los pueblos originarios y a su vez, va en detrimento del sentido de comunidad construido en el pueblo. 

Por ello, consideramos pertinente dirigir la acción hacia el fortalecimiento de los vínculos emocionales, la cohesión y la participación de los miembros de Santa Martha Acatitla en la solución de sus problemas y necesidades de forma conjunta y nosótrica; de tal forma, que les permita hacer frente a los estragos del proyecto neoliberal.

miércoles, 4 de julio de 2012

Saber popular y religiosidad

El saber popular es un conocimiento que posen las personas originarias de Santa Martha Acatitla y en general, las personas que habitan este lugar. Ellas tienen un conocimiento que es transmitido de generación en generación y se adquiere, porque forma parte de su historia de vida y de la cotidianidad de su existir. De esta forma, en el pueblo se han construido en el devenir histórico, leyendas, historias, mitos, prácticas socioculturales y tradiciones, que se constituyen en un legado de la memoria colectiva de la comunidad.

Entre los testimoniso de sus pobladores, podemos rescata el saber de Eduardo García, quien nos refiere que:

"fue en el cerro de Acatitla donde realmente los aztecas encontraron a la serpiente siendo devorada por el águila posada en un nopal".

Este testimonio permite rescatar el saber del pueblo y el conocimiento socialmente construido. En este sentido podemos decir que el conocimiento no está sólo en los libros, sino en la vida cotidiana. De esta manera, preguntando y solicitando la ayuda de informantes clave, podemos acercarnos a lo que es un saber popular, un saber compartido y una cosmovisión.

De acuerdo con Diego Prieto Hernández y Alejandro Vázquez Estrada (2004), la cosmovisión es un conjunto articulado de saberes y creencias que permiten a los seres humanos, explicarnos el mundo y su propia existencia; de manera que, la cosmovisión permite interpretar la realidad y actuar de acuerdo a la misma, logrando darle un significado a las prácticas sociales y a la forma de vivir. 

De esta forma, la cosmovisión subyace en la vida cotidiana haciendo uso de los espacios públicos y privados que suministra la conexión comunitaria y el los espacios donadores de sentido del pueblo.

En Santa Martha, podemos rescatar del conocimiento popular sobre el origen del nombre del pueblo.

“Antes aquí había lagos, pues, vivía un cocodrilo, o animal en el lago y que nadie había podido acabar con él. Así, un día llegó Santa Martha y ella, fue al lago y sí pudo matarlo, y acabar con él. Así, que por eso es Santa; se llama así el pueblo, es la patrona de aquí, Santa Martha”

Felipe Ramirez, habitante del pueblo de Santa Martha Acatitla, 15 de abril del 2012


De igual manera, encontramos conocimientos populares que retoman elementos prehispánico y la religiosidad impuesta por los españoles. Por ejemplo, el señor Eduardo, uno de los informantes clave, menciona que en la actualidad se sigue haciendo uso del Temazcal como medio curativo.

Entre otros saberes del pueblo, el Señor Felipe nos comparte su estudio del  “colebre”, en el cual se pueden identificar elementos prehispánicos y occidentales. 

“...Entonces esto nos enseña el colebre, creación de la vida y el universo, cómo estamos formados en esta vida, retirados de todo el universo”.

Felipe Ramírez, habitante del pueblo de Santa Martha Acatitla, 15 de abril del 2012


Felipe, también conocido como el príncipe de Acatitlán, menciona que el colebre es un conocimiento sobre los antiguos padres de los hombres, el Padre Sol, la Madre Tierra, y la hermana Luna, y sus hijos, los cuatro elementos: Fuego, Aire, Agua y Lluvia. 

Además, nos enseñó sobre el cómo entender el cuerpo humano y cómo estamos formados. Al respecto nos explica que, la vida se encuentra en el vientre en las mujeres, el alimento se ubica en  el pecho y la sabiduría se localiza en la cabeza. Por otro lado, nos indica que, los cuatro elementos corresponden a los cuatro puntos cardinales, norte, sur, este y oeste, y se  representan en cada una de nuestras extremidades.

Felipe Ramírez explicando el colebre.

En la explicación presenta una imagen del cuerpo dotado de energías. Al respecto dice que, las personas tenemos una dualidad: el lado derecho que  representa el día y el izquierdo, la noche. Además, cada uno de nosotros tiene una calorcia  que  activa nuestro cuerpo.

También, comenta que el universo tiene familia: las constelaciones, las estrellas, todo. El universo nos proporciona enseñanzas, un conocimiento que nos pertenece, pues, somos parte del todo. 

Sobre el temazcal explica lo siguiente:

“Cuando hablamos del temazcal, estamos hablando de las cuatro áreas de nuestro cuerpo... el temazcal que es lo que hace, entramos en una energía de calor donde desactiva, desintoxica....”

Felipe habitante del pueblo de Santa Martha Acatitla, 15 de abril del 2012

El temazcal es un rito sagrado de gran importancia:

“el trabajo del temazcal es una forma de nuestros antepasados de curación, pero, el que no la ha experimentado piensa que es nomás es entrar.... pero, es curación. Tiene mucha importancia, en equilibrarnos”.

Felipe habitante del pueblo de Santa Martha Acatitla, 15 de abril del 2012





martes, 3 de julio de 2012

Fase de familiarización



El objetivo de ésta fase es dar a conocer a la comunidad el proyecto que se pretende llevar a cabo en el Pueblo Originario de Santa Martha Acatitla, es importante que para ello se fomente un acercamiento con las personas de la misma, logrando crear relaciones y vínculos que nos permitan tener una participación activa de la comunidad. 
Uno de los primeros pasos es conocer de cerca a la comunidad, por ejemplo, dar un recorrido por las principales calles del pueblo y así conocer los lugares principales y emblemáticos, así como los de mayor importancia para los miembros de la comunidad. De igual forma, es importante conocer las tradiciones, hábitos y costumbres dentro de la misma, para ello en ésta etapa comenzamos a acercarnos a todas las prácticas etnoculturales relevantes para el pueblo, como son la celebración de fiestas patronales, la organización por mayordomias, el carnaval, las peregrinaciones, las faenas comunitarias y el ciclo festivo.

A continuación se presentan algunas de las experiencias de dicha etapa de la intervención:



Presentación ante la comunidad de Santa Martha Acatitla del Proyecto de Intervención Psicosocial Comunitaria en Pueblos Originarios del Distrito Federal.
En el Salón de la Iglesia del Pueblo de Santa Martha Acatitla.
Día 28 de Julio del 2012 





Presentación ante la comunidad de Santa Martha Acatitla del Proyecto de Intervención Psicosocial Comunitaria en Pueblos Originarios del Distrito Federal.
En el Centro Cultural Acatitla.
Día 29 de Julio del 2012





Fiestas Patronales en Santa Martha Acatitla 2012.





Fase de problematización

Durante dicha etapa se ha trabajado con la comunidad en la temática de cómo se construye el sentido de comunidad en el pueblo de Santa Martha Acatitla a través de las prácticas etnoculturales. El trabajo principal es fomentar un pensamiento crítico y movilizar procesos de concientización en la comunidad para poder detectar aquellas problemáticas sentidas por los habitantes.

En este sentido es fundamental averiguar cómo la comunidad concibe el concepto de sentido de comunidad y si para ellos resulta relevante conocer e informarse sobre el mismo. En este primer acercamiento, se ha develado que, para los habitantes del pueblo de Santa Martha Acatitla, el sentido de comunidad se concibe como aquella identidad dada por pertenecer al pueblo, por las relaciones cercanas que mantienen con sus vecinos, por la forma de organización comunitaria que tienen para la celebración de sus festividades. Por lo tanto, reconocen que dicha pertenencia se fortalece durante la convivencia en las diferentes prácticas etnoculturales.

De la misma forma, es preciso analizar los cambios o transformaciones que percibe la comunidad, surgidas como consecuencia de la implementación por parte del estado de políticas neoliberales que pretenden desterrar todas aquellas actividades o costumbres que caracterizan a los pueblos originarios, en éste caso en Santa Martha Acatitla y cómo de ésta forma se ve afectada la realidad social en la que viven todos los habitantes de la comunidad.

En este sentido, se observa cómo el neoliberalismo ha venido a forjar cambios en las tradiciones. Ante dicho problema, los habitantes han manifestado que si bien, la modernidad ha ayudado en los procesos de urbanización, también ha afectado a la forma de convivir de los habitantes, pues atribuyen que la llegada de gente de otras partes de la ciudad ha generado que cada vez se conozcan menos entre ellos y esto afecte el sentido que se le da actualmente a algunas de sus celebraciones, como lo es el carnaval y la fiesta patronal. Es decir, ya no se rescata la identidad comunitaria desde el sentido originario que se le da a éstas prácticas etnoculturales.